Producción y beneficios de la carne de búfalo
La carne de búfalo se ha posicionado como una alternativa saludable, magra y sostenible frente a otras carnes rojas disponibles en el mercado costarricense. En términos nutricionales, destaca por su alto contenido de proteína, bajo porcentaje de grasa intramuscular y menor nivel de colesterol, lo que la convierte en una opción atractiva para personas que buscan cuidar su alimentación sin sacrificar sabor ni valor nutricional.
Estudios han demostrado que la carne bufalina contiene hasta un 40% menos grasa que la carne de res convencional, así como mayor concentración de hierro y zinc. Su textura es suave, de fibra fina, y su sabor es similar al de la carne bovina, pero con un perfil más limpio y menos grasoso. Estas características permiten su uso versátil en recetas tradicionales como albóndigas, estofados, cortes a la parrilla o carne en salsa, muy apreciadas en la cocina costarricense.
Desde el punto de vista productivo, los búfalos presentan excelente ganancia de peso en sistemas pastoriles, con buena conversión de forraje y rusticidad. Esto los hace especialmente aptos para zonas con suelos difíciles o periodos prolongados de humedad, donde otras especies ganaderas tienen un desempeño limitado. Además, su mayor longevidad y eficiencia reproductiva permiten ciclos de producción sostenibles a mediano plazo.
En Costa Rica, la carne de búfalo se comercializa en carnicerías locales, algunos supermercados, tiendas especializas y puntos de venta directo al consumidor, impulsados por fincas afiliadas a CanabuCR. La Cámara trabaja para visibilizar sus beneficios, fomentar el consumo informado y apoyar a los productores que apuestan por una carne más limpia, responsable y alineada con las tendencias actuales de nutrición y sostenibilidad.

Con base en los datos más actualizados y consistentes disponibles, estas son las características nutricionales confirmadas de la carne de búfalo en comparación con la carne de res (vacuno):
- 55% menos calorías (131 kcal vs. 289 kcal por cada 100 g).
- 90% menos grasa total (1.8 g vs. 20.7 g por 100 g).
- Casi 100% menos grasa intramuscular.
- 40% a 32% menos colesterol (61 mg vs. 90 mg).
- 11% más proteínas (26.8 g vs. 24.1 g por 100 g).
- 10% más minerales (641.8 mg vs. 583.7 mg de minerales totales).
Estas cifras provienen de análisis publicados por fuentes como el USDA Agriculture Handbook N8, la FAO y estudios latinoamericanos citados en publicaciones técnicas sobre producción bufalina.
